Tal vez yo deba resignarme y no llamarte más. Tal vez yo deba respetarme y no rogarte más. Tal vez deba dejar, con toda dignidad, que vivan su romance en paz. No sé quién de los dos es el que está perdiendo más. No sé si te das cuenta con la estúpida que estás. Yo sé que no podrá quererte como yo. ¡Así no te amarán jamás!